SANTO DEL DÍA || San Eduardo, Rey y Confesor

Tres cualidades le merecieron su fama de santo: era muy piadoso, sumamente amable y muy amante de la paz. Dicen que conservó perpetua castidad. Patrono de los matrimonios difíciles y cónyugues separados.

 

Después del abandono, las luchas y la opresión durante el reinado de los dos soberanos daneses, Harold Harefoot y Artacanuto, el pueblo inglés acogió con júbilo al representante de la antigua dinastía inglesa, San Eduardo el Confesor. Las cualidades que merecieron a Eduardo ser venerado como santo, se referían más bien a su persona que a su administración como soberano pues era un hombre piadoso, amable y amante de la paz.

 

Eduardo era hijo de Eteredo y de la normanda Ema. Durante la época de la supremacía danesa, fue enviado a Normandía cuando tenía 10 años y regresó a su patria en 1042 cuando fue elegido rey. A la edad de 42 años contrajo matrimonio con Edith, la hija del Conde Godwino, la mayor amenaza para su reino. La tradición sostiene que San Eduardo y su esposa guardaron perpetua continencia por amor a Dios y como un medio pra alcanzar la perfección.

 

La administración justa y equitativa de San Eduardo le hizo muy popular entre sus súbitos. La perfecta armonía que reinaba entre él y sus consejeros se convitió más tarde en el sueño dorado ya que durante el reinado de Eudardo, los barones normandos y los representantes del pueblo inglés ejercieron una profunda influencia en la legislación y el gobierno. Uno de los actos más populares del reinado de San Eduardo fue la supresión del impuesto para el ejército; los impuestos recaudados de casa en casa en la época del santo fueron repartidos entre los pobres.

 

Durante el destierro en Normandía, San Eduardo había prometido ir en peregrinación al sepulcro de San Pedro en Roma, si Dios se dignaba poner término a las desventuras de su familia. Después de su ascenso al trono, convocó un concilio y manifestó públicamente la promesa con que se había ligado. Sin embargo, la Asamblea le manifestó que con su partida se abriría el camino a las disensiones en el interior del país y los ataques de las potencias extranjeras. El rey decidió someter el asunto a juicio del Papa San León IX, quien le sugirió repartir el dinero que habría gastado en el viaje entre los pobres, y construir un monasterio en honor a San Pedro.

 

El último año de vida del santo se vio turbado por la tensión entre el Conde Tostig Godwinsson de Nortumbría y sus súbitos; finalmente el monarca tuvo que desterrar al conde. Falleció en 1065. La canonización de San Eduardo tuvo lugar en 1161, y dos años después de que su cuerpo se mantenía incorrupto, fue trasladado por Santo Tomás Becket a una capilla del coro de la abadía de Westminster, de la cual San Eduardo fue su promotor, el 13 de octubre, fecha en que se celebra actualmente su fiesta.

 

Oración a San Eduardo

Glorioso San Eduardo,

tú que nos mostraste tu devoción a Dios con paciencia, gentileza y generosidad. 

Pide a Dios la Gracia para que podamos servirlo fortaleciendo el Reino de Dios 

a través de la oración paciente y ayuda a nuestros hermanos necesitados.

Enséñanos a ver en el mundo presente la preparación del otro que no tendrá fin,

a juzgar los acontecimientos humanos con vistas a sus resultados eternos.

¡Ayúdanos Oh Señor Jesús! Somos tus discípulos. 

Ayúdanos a ser usados por ti para edificar a tu pueblo santo, ¡la Iglesia!  

Ayúdanos a vivir con una fe fuerte en ti, 

para vivir así un testimonio de obras espirituales y caridad en tu nombre.

“Al único Dios que es nuestro Salvador, la Gloria, la majestad, la soberanía y el poder 

por medio de nuestro Señor Jesucristo, 

desde antes de todos los tiempos, ahora y por todos los siglos.

 

 

*************

Publica: Coordinación de Prensa y Comunicaciones Canal Cristovisión

Fuente: ACI Prensa 

 

 

Síguenos en nuestras redes sociales

Facebook

Twitter

Instagram

Youtube

Posted by carolavila